que no creo, vaya a cerrar jamas, mientras viva.
que me duele, mientras te abrazo, y me derrito
de amor y ternura cuando te canto.
que desangra de ausencia,
añorando su hombría presencia.
al recordar que sigo mi duelo,
porque él, se a ido al cielo.
que no puede acariciar tu pelo,
ni mirarte suavecito, sonriendo.
que no puede reír tu risa, su mano fraterna,
no se extiende si la precisas.
sabes mi pequeña, llevo una herida,
que quizás sea tuya, algún día.
mi pequeña, lo extraño y te observo,
triste me uno a tus juegos.
repitiendo a cada paso contigo,
lo que él, un día, jugo conmigo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario